


Otro golpe más se suma al lastimado bolsillo del consumidor. Esta mañana, los cordobeses nos desayunamos con que el aumento del cospel ya es un hecho, luego de que la medida fuera anunciada en el día de ayer por Mario Agüero, el secretario de Transporte. El diario La Voz del Interior afirma que el argumento que justifica esta suba, es el aumento de costos y la necesidad de financiar importantes mejoras en lo que respecta a unidades y futuras prestaciones.
Si la memoria no me falla, este mismo argumento se utilizó como excusa en los anteriores aumentos. El tema es que si estas excusas fueran ciertas, el aumento no molestaría, porque se reinvierte en un mejor servicio para el usuario. Pero viajar como vacas camino al matadero, esperar mas de 20 minutos en un fila interminable, bajo el sol o la lluvia, dinamita cualquier lógica de mejora, o esperanza de mejora.
Si la memoria no me falla, este mismo argumento se utilizó como excusa en los anteriores aumentos. El tema es que si estas excusas fueran ciertas, el aumento no molestaría, porque se reinvierte en un mejor servicio para el usuario. Pero viajar como vacas camino al matadero, esperar mas de 20 minutos en un fila interminable, bajo el sol o la lluvia, dinamita cualquier lógica de mejora, o esperanza de mejora.
Lamentablemente, es nuevamente el usuario el que vuelve a padecer esta especie de legado irrenunciable de todo gobierno municipal. El karma del transporte que sufre todo ciudadano de Córdoba de manera impuesta.
Los resultados de las ¿mejoras? están a la vista de todos. Basta con subirse al bondi, y el colectivero sólo si está generoso espera a que subas el primer escalón para arrancar al palo, y haciendo malavares le entregás el cospel. A partir de ahí comienza la odisea para conseguir un mínimo espacio de caño para sujetarte, o incluso, podés llegar a ponerte exigente y exquisito, y luchar a brazo partido por un asiento. Eso ya es demasiado! Es lo mínimo que uno puede exigir luego de haber pasado todo el día fuera de su casa, metido en la facultad o en el trabajao. Después de todo es un servicio obligatorio, por el que el usuario está pagando. No nos regalan nada.
Desconozco cuáles serán las internas entre Nación y Municipio, pero se estima que la mayor parte de los subsidios otorgados por la primera se concentran en la Ciudad de Buenos Aires, en donde las mejoras también brillan por su ausencia. Y si no me crees, entrá y empapate de barbaridades viajecomoelorto.blogspot.com
Lamentablemente, al pobre trabajador no le interesa cuál es la interna. Lo único que le preocupa es que le siguen metiendo la mano en el bolsillo descaradamente, y los sueldos siguen congelados, bajo la falsa hipótesis de que la inflación es un fantasma antiguo que duerme y no amenaza a la economía actual. Ya es hora de sacarse las caretas y reconocer la realidad. Tarea nada fácil.
Los resultados de las ¿mejoras? están a la vista de todos. Basta con subirse al bondi, y el colectivero sólo si está generoso espera a que subas el primer escalón para arrancar al palo, y haciendo malavares le entregás el cospel. A partir de ahí comienza la odisea para conseguir un mínimo espacio de caño para sujetarte, o incluso, podés llegar a ponerte exigente y exquisito, y luchar a brazo partido por un asiento. Eso ya es demasiado! Es lo mínimo que uno puede exigir luego de haber pasado todo el día fuera de su casa, metido en la facultad o en el trabajao. Después de todo es un servicio obligatorio, por el que el usuario está pagando. No nos regalan nada.
Desconozco cuáles serán las internas entre Nación y Municipio, pero se estima que la mayor parte de los subsidios otorgados por la primera se concentran en la Ciudad de Buenos Aires, en donde las mejoras también brillan por su ausencia. Y si no me crees, entrá y empapate de barbaridades viajecomoelorto.blogspot.com
Lamentablemente, al pobre trabajador no le interesa cuál es la interna. Lo único que le preocupa es que le siguen metiendo la mano en el bolsillo descaradamente, y los sueldos siguen congelados, bajo la falsa hipótesis de que la inflación es un fantasma antiguo que duerme y no amenaza a la economía actual. Ya es hora de sacarse las caretas y reconocer la realidad. Tarea nada fácil.